Hay historias, relatos ó anécdotas que nos pueden adentrar hacia un mundo del cual formamos parte, pero no sabemos bien los detalles del mismo, no estamos conscientes de la historia que precede al lugar que actualmente habitamos, carecemos del saber de los sucesos socialmente impactantes, de modismos y filosofías grupales.
Las batallas en el desierto nos describe, y nos sumerge de manera muy breve pero concisa en aquél mundo del cuál estuvimos ausente, sin duda, un relato excelente que nos enseña el como se vivía en tiempos pasados, específicamente de los años en los que empezaba a desarrollarse e instalarse el México moderno.
La mirada que transmite el autor es simple y fácil de comprender, pues es cierto que el ser humano nació para adaptarse a todo tipo de cambios y adversidades que se presentan en el contexto del cuál es partícipe, pero siempre habrá quien se resigne y afirme que todo tiempo pasado fue mejor, hasta llegar al punto de la exageración que las situaciones nuevas que se realizan son percibidas como hechos nefastos e inconcebibles y que merecen algún severo y estricto castigo.
En la mayoría de los seres humanos llega una etapa de la adolescencia en la que se sufre de incomprensión y por ende llega el rechazo, al ser considerado por los demás miembros del grupo al que pertenece como un psicópata, loco o descarriado, e inclusive hay casos en los que solamente el mismo sujeto se aísla de todos y comienza a sentirse despreciado y considera a todos como unos extraños e insensibles.
Todo en la vida consiste simplemente en adaptarse al mundo al que todo ser humano fue traído, siguiendo la línea que se nos marco, claro, considerando la etapa en la que muchas personas se comienzan a analizar el entorno, se cuestiona el por qué de todos los hechos y comportamientos, y es en ese momento dónde se plantea lo que se quiere lograr en el futuro y las formas más convenientes de manera individual, es el tiempo en el cual se desprende de una forma de vida, y comienza la propia, por supuesto, sin llegar a la rebelión absoluta, respetando los puntos de vista de los demás pero ejerciendo el propio sin llegar a dañar a terceros.
En el libro las ideologías llegan en montones a todas las naciones, ya sea en forma de manejo social o estructura ó estrategia comercial, por lo cuál se exige la globalización de manera total, y que el ser humano actué en conjunto con dicho fenómeno, ya sea manifestado en los diferentes idiomas o formas de trabajo que implican el viajar y documentarse sobre las sociedades que rodean el sitio qué habitamos.
Para progresar en esta vida que nos ha sido obsequiada, debemos dejar atrás todo pensamiento retrógrado, ya que sólo se detendrá el progreso del acontecimiento y provocará un estancamiento del cuál sólo podremos salir con la ayuda de nuestra disposición hacia un cambio, pues esos modelos antiguos de pensamiento, se han convertido en soluciones obsoletas debidos al gran avance que ha tenido a nivel global la raza humana.
Muy prudente es la visión de José Emilio Pacheco, quién plasmó en este libro que sólo se causarán conflictos y retrocesos si no se cambia la forma de pensar de acuerdo al presente, se debe ser abierto y expresar el sentir y el parecer sobre las personas o determinadas situaciones, pues de acuerdo a las leyes aún gozamos de libertad de expresión, claro, siempre respetando la postura de los demás, que si a nivel individual lo vemos erróneo, no queda más que dejarlo en la conciencia y disposición de aquellas personas, de ellas dependerá el cambio y un posible y satisfactorio progreso.

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