Hablar de Pumas, es hablar de
garra, de pasión en la tribuna en la cancha, de un equipo dinámico y productor
de excelentes jugadores que provienen de la cantera universitaria. Durante
años, ha sido una escuadra competitiva y se caracteriza por tener una mezcla de
buenos jugadores canteranos y algunos extranjeros y experimentados de calidad.
Dicha combinación, ha resultado en un equipo dinámico pero equilibrado en todas
sus líneas.
Esa combinación de juventud y
experiencia le ha brindado excelentes resultados al equipo del pedregal, sin
embargo, parece que esa fórmula está obsoleta en el conjunto felino. Las malas
decisiones tomadas desde la directiva han afectado al equipo, por lo cual
parece que cuando vemos a Pumas en la cancha, vemos a un equipo del montón, sin
idea de juego, sin estilo definido y sin esa garra que por años los
caracterizó.
Pumas es uno de los equipos más
ganadores del fútbol mexicano con 7 títulos, por detrás de América, Chivas,
Toluca y Cruz Azul, pero
lamentablemente, no se vislumbra que en un futuro cercano se alcance a alguno
de esos equipos, con todo y el “generoso” formato del fútbol mexicano que pone
el título al alcance del octavo lugar en la clasificación general.
Después del campeonato obtenido
en 2011, el equipo se ha caído estrepitosamente, por lo tanto, hay varios
personajes que podrían ser los culpables, empezando por Alberto García Aspe y
el Ingeniero Borja Navarrete, quienes decidieron traer a jugadores de renombre
como Luis García o Emmanuel “Tito” Villa, con esto, prometían acabar con la
costumbre de fichar poco y barato. Sin embargo, el principal problema estuvo en
la elección de entrenadores.
En primer lugar, llega Joaquín
del Olmo, técnico que consiguió el ascenso con Xolos de Tijuana pero que en
primera división no tenía experiencia. Es cesado después de algunas jornadas y
se toma la peor decisión posible; Mario “El esotérico” Carrillo llega a los Pumas,
cosa mal vista por la afición debido a su pasado americanista. Carillo llega
con prepotencia a sentar a jugadores como Villa, Luis García y Romagnoli,
prácticamente los borra del equipo, el resultado; pésimo y un cese inminente.
El desastre no podía ser mayor, y
para el final del Clausura 2013, ya sin García Aspe y con el regreso de un
inconsistente Mario Trejo, la directiva decide que la solución está en casa y
se deja a Antonio Torres Servín como entrenador puma. Tuvo resultados discretos
pero satisfactorios para la gente de arriba, con lo cual se le ratifica para el
Apertura 2013. A pesar del arranque mediocre, se le da la confianza hasta la
Jornada 8, en donde todo se vendría abajo de manera definitiva, el choque era
con el odiado rival; América en CU. Oportunidad para redimirse o hundirse aún
más, el resultado fue el esperado, goleada para el campeón del Clausura 2013 y
humillación en casa.
La directiva no aguantó más y
decide cesar a Antonio Torres Servín y parecía que por fin vendría un técnico
de renombre, pero no, las decepciones siguieron llegando para la afición puma
con la contratación de José Luis Trejo, un técnico que no obtenía buenos resultados
en más de una década. La catástrofe aumentó con su llegada, Pumas termina en el
fondo de la tabla general con apenas 11 puntos y con la peor ofensiva del
torneo.
El prestigio del equipo había
sido arrastrado de la peor forma posible, sin embargo, se le da el espaldarazo
a José Luis Trejo para dirigir el Clausura 2014 y se anuncian las bajas de Luis
García, Ariel Nahuelpán, Cándido Ramírez y Robín Ramírez. Increíblemente, con
un estilo nulamente atractivo para la tribuna y fichajes veteranos como
Ludueña, Leandro y Jaime Lozano, Pumas logra lo impensado y califica a la
liguilla sin obtener el éxito deseado. José Luis Trejo, salvaba la chamba con
muy poco.
Llega el Apertura 2014 y por fin
llegan los malos resultados para José Luis Trejo, quien es cesado en la Jornada
5 después de cosechar 1 victoria y 4 derrotas. Se decide colocar a David Patiño
como técnico interino y posteriormente se anuncia la llegada de Memo Vázquez,
el último entrenador que logró el campeonato con Pumas pero que fue duramente
criticado por la forma en la que dejó ir el campeonato para el Cruz Azul en
aquella espectacular final jugada contra el América.
Pumas calificó a la liguilla
después de un gran regreso bajo la dirección de Memo Vázquez pero fue eliminado
una vez más contra el archirrival azulcrema. Actualmente el equipo marcha en
quinto lugar general con 5 puntos después de 4 fechas. Sin embargo, el equipo
sigue sin gustar, sin generar espectáculo, durmiendo al respetable que se hace
presente cada 15 días en el Estadio Olímpico Universitario.
¿Terminará la crisis?
Pumas presentó varias bajas para
el Clausura 2015 con el fin de darle oportunidad a los jugadores de la cantera
y no es algo que desconozca Memo Vázquez, esa fórmula le dio el título en 2011.
A pesar de que es un método que sin duda funciona, no debe hacerse de un día
para otro, el equipo debe limpiarse poco a poco y con los jugadores que
empiecen a envejecer. Es arriesgado, ya que la banca del equipo felino es
prácticamente inexperta y por lo tanto no se puede buscar experiencia durante
los partidos para salir de un apuro.
Y si Memo Vázquez ya se la va a
jugar con jugadores novatos, que les vaya dando más juego, resulta inverosímil
que Daniel Ramírez, un canterano que en el Clausura 2014 convirtió goles contra
equipos como América, Cruz Azul y Chivas, esté prácticamente borrado del 11
titular y por el contrario, se le da la confianza a un extranjero como Dante
López que no ha demostrado ser un delantero letal ni que coseche una enorme
cantidad de goles por torneo.
En Pumas hace falta un cambio
radical pero mesurado, no se puede deshacer a la plantilla de la noche a la
mañana, pero tampoco se le puede brindar oportunidades de más a jugadores que
no han demostrado lo suficiente para estar en uno de los 4 grandes del fútbol
mexicano, tampoco se puede traer a cualquier extranjero, pues eso sólo
significa abaratar la camiseta auriazul. Además, Memo Vázquez ha demostrado que
tiene un estilo de juego mesurado y que no posee variantes cuando se encuentra
con un marcador adverso.
La mayor parte de la solución
está en casa; con la cantera. El restante, se debe buscar afuera con 2 o 3
jugadores de renombre y un entrenador dinámico que le entregue a la tribuna lo
que tanto desea; un equipo dinámico, constante, aguerrido, propositivo y sobre
todo, con la garra que toda la vida los ha caracterizado, esa que provoca que
cada jugador deje el alma en el campo en las buenas y en las malas. La afición
auriazul merece un equipo que les haga emanar un Goya que retumbe en cada
rincón de Ciudad Universitaria.